Construir un robot con una impresora 3D
La criatura se llama Poppy (amapola, en inglés) y es la propuesta que hace un grupo de ingenieros para que todo el mundo tenga un robot. Su cuerpo se puede crear con una impresora 3D y, su mente, programar por casi cualquiera. Solo hay que añadirle unos cuantos circuitos electrónicos y montarlo como si fuera un mecano.
Presentado al presidente galo, François Hollande, en junio pasado, Poppy se abre ahora a todo el mundo. Entonces era sólo un robot humanoide, ahora sus creadores, ingenieros del Flowers Laboratory del Instituto Nacional de Investigación en Informática y Automática (INRIA, por sus siglas en francés), lo han convertido en una plataforma abierta a científicos, profesores y aficionados a la robótica y en una herramienta social para la interacción entre robot y humanos.
Con una impresora 3D, unos cuantos procesadores, controladores y placas, los planos y el software básico, que ofrecen en código abierto, sus creadores quieren que haya tantos clones de Poppy como se pueda. Aunque su fabricación no requiere ningún conocimiento previo, su programación sí exige un mínimo de conocimientos de informática.
'Inmove' nació hace un par de años, mide uno
ochenta, ve, te abraza, puede mecer niños y tiene los dedos tan bien
articulados que sirve vasos de agua. Es el primer robot que se puede
modelar en casa por USD 850. Basta una impresora 3D de 12x12x12
-pequeña, cuesta menos de USD 1000-, porque la tecnología está
disponible en internet.
Para crearlo, los planos se descargan de internet y la impresora lo modela. Varios vídeos explican paso a paso cómo construir sus piezas. En el interior, para los motores y cables que mueven al robot, se utilizan las placas de tecnología Arduino, un microcontrolador también de código abierto.
'Inmove' no es solo un capricho para tener "compañía": desde que nació, ha servido de base para crear prótesis de mano de bajo coste, o ha sido utilizado por niños internos en un hospital de Londres para enviarle al zoológico y ver a través de su cámara a los animales, mientras lo controlaban con un mando de videojuegos.
Al usar tecnología abierta, cualquiera puede replicarla, pero también innovar. De paso, 'Inmove' podrá hacerle de mayordomo y servir la cena de Nochebuena.
Para crearlo, los planos se descargan de internet y la impresora lo modela. Varios vídeos explican paso a paso cómo construir sus piezas. En el interior, para los motores y cables que mueven al robot, se utilizan las placas de tecnología Arduino, un microcontrolador también de código abierto.
'Inmove' no es solo un capricho para tener "compañía": desde que nació, ha servido de base para crear prótesis de mano de bajo coste, o ha sido utilizado por niños internos en un hospital de Londres para enviarle al zoológico y ver a través de su cámara a los animales, mientras lo controlaban con un mando de videojuegos.
Al usar tecnología abierta, cualquiera puede replicarla, pero también innovar. De paso, 'Inmove' podrá hacerle de mayordomo y servir la cena de Nochebuena.







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